No suelo hablar mucho de vida por su carencia en alegres aventuras periféricas sin rellenos narcotizantes ni carnales, los tenderos que escriben historias raras y hablan con gatos no suelen pasarles cosas interesantes a vista de lectores/as acostumbradas a pasiones románticas entre cincuentones y jóvenes escritoras de éxito, o romances de un señor feudal con una sirvienta, profesoras 7 alumnas, o cualquier relación con diferencia de edad y establecimiento social de poder. Era miércoles 28 DE Junio y tenía que ir a recoger las notas del primer curso de Formación Profesional de Imagen, siendo una rareza que no supiese ninguna nota, que no hubiese ido el viernes anterior para verlas en el tablón y que no supiese si tenía que repetir (esa era la teoría, la práctica sería abandonar) o no.Vamos, que no sabía hasta que cogí las notas cuantas había suspendido, 4 ó 5. Aunque no lo creyese yo mismo, tenía un cierto temor o nerviosismo, en el fondo quería aprobar las justas para promocionar al año siguiente sin estudiar en septiembre (o por lo menos estudiar sin intrigas). No es que me tomara en serio el curso, sólo que quiero ver como es 2ª y ver el montaje (no me gustará, seguramente) y compaginar horas con mis compañeros (lo curioso es que estos días sin clase y sin ellos lo he pasado bien y casi me he olvidado de ellos, no obstante, al saber que los vería este día me alegró) Aparte, después, hacia las 12 y media me visitaría Laura a la tienda para completar su gira de despedida de “Despedida de Móstoles Rumbo a Nueva York”, y además, era
la SEMANA DE JUDO: este miercoles o el viernes sería el examen para cinturón Naranja.
Como es habitual, tuve que coger el metro para llegar pronto al centro Buñuel, allí me encontré con Rocío. En el camino la hice fotos y ella auto-fotos (con el inconveniente que casi se carga la cámara de mi hermana, porque no cerraba el objetivo estando apagado ni se encendía de nuevo, pero se solucionÓ) Algunos miembros de clase y yo permanecimos afuera hablando. Fotos muchas saqué. Miguel, nuestro Tutor y profesor de Imagen, un odiado y apreciado profesor amigo /enemigo (al estilo de Amparo) fue el encargado de darnos las notas y devolver los trabajos. Tres mesas repletas de portafolios fotograficos (o port-foilo, para parecer fotografo homosexual de tendencias) las chuletas visuales y el trabajo de Foto-ocasión. Curioso que éstas dos no me sirviesen para aprobar a pesar del trabajo invertido (bueno, el de fotoocasión no, que lo hice un día antes, ¡JA!)Miguel me dijo “basta ya de hacer fotos” , irónico que lo dijera un profesor que nos mandó hacer más fotos en un año que en toda nuestra vida.En un principìo pensé que aprobé porque me dio el sobre de matricula, pero luego dijo que faltaban sobre y los que no tenían la distinción “promoción: SÍ” que lo devolvieran. Yo no lo tenía. La verdad es que me lo tomé un poco mal pensar que tendría que estudiar en septiembre, pero luego resulta, cosa que me costaba creer pero que con la insistencia de Rocío me informé, y resulta que como no sumaba más de 9 faltas entre las dos asignaturas 8º módulos) menores suspensas, pues aprobaba. Y gracias a una mujer. ¡Viva el tetamen!. Mi pequeña aproximación a la gloria rebelde del escritor mediocre maldito sin futuro fue cuando vino una chica muy simpática (una jineta) y con curvas rubenescas entró en el aula preguntándome por mí, compañeros y profesores miraron, venía a informarme que me pasara luego a la entrega de premios del Concurso de Literatura (V –Edición- relato del Mar), y dije con un alto, “No, no lo voy a recoger”. La chica pensó que era porque me iba a ir antes de la entrega y no me daría tiempo , PERO YO REPLIQUÉ que no lo cogía porque no lo quería . Mis compañeros me decían que lo cogiera, y el profesor miguel también “David, coge el premio”, “que no me entere te vas sin el premio” dijo muy serio, me lo recordó en dos ocasiones. Cuando salía del aula, cargado de: El portafolio, la chuleta visual, la carpeta que llevé para recoger las notas (idea de mi madre, como siempre), la bolsa de Metropolis con los últimos regalos de Tenerife para los compañeros, vino a mi encuentro la chica rubenesca con el diploma y el premio envuelto. Y me lo puso en las manos sobrecargadas como las de un druida. “A ver donde quepa. Sí que vas cargado, ja ja” No creo que a ______ le vienen con el premio a su encuentro en los pasillos (el dinero fue el que s eencargó de encontrarlo).
El susodicho festival mediático d ela entrega de premios me lo perdí, por estar afuera con mis compañeros (a Jorge le di el imán goma de Tenerife “esto que es, para ponermelo en la frente?” dijo), y antes en la aula a Támara (la opruga-imán que en un principio pensé para Diana, pero que cambié de idea, eligiendo un mundo más justo, colorido y con gratitud), y por fín me dio un beso (en la mejila, mi vida no e stan emocionante). Cuando me pase por la biblioteca (en la aula 2, la de filosofia, habian montado el habitual chiringuito de todos los años) estaba la jineta rubenesca y un hombre con gafas. Éstos pensaban que no fui a la entrega por un “exceso de humildad” ante los aplausos de todos”, y yo di mi respuesta: que no lo merecía porque era el 2ª de dos participantes. La chica me soltó una mentira piadosa: que eso no tiene que ver, si hubiese participado uno pero con una calidad que no llegase a los mínimos no se le premia, y se queda esa categoría sin ganador. Lo que s emira es la calidad.Auqnue quede convencido momentanamente , se veía la intención 8bondadosa por su parte) así que acepte y no di más problemas, que después de todo no tenían la culpa de mi inconformismo vanidoso. Me hubiese gustado ver al ganador de la 3 Categoría, que era de ciclo formativo, de 2 curso, el que me ganó. No sé como escribe ni como es, pero el título creo que no era muy original.Ahora que me acuerdo, cuando llegue allí estaba Carmen, mi ex profesora de Lengua, y la jineta me dio a conocer. “No, si a David le conozco desde hace años, fue alumno mío” Una situación hilarante. Fui luego a la sala de profesores, a despedirme de los profesores de siempre y dar gracias por darme clases ese año, Miguel, Victor, Enrique (la de Gestión y tratamiento de Calidad no la vi, pero de todas formas no le hubiese nada, me da miedo, y tampoco creo que me tuviese simpatía. Así es)Quise despedirme de la conserja Maite, una mujer que me cae bien (que tiene un gatín y su hijo tranaja en una tienda de frikis) pero estaba muy ocupada, y para hacer tiempo lo hice de los otros dos conserjes (es que hay muchos) Alberto (un poco serio) y la otra señora (que por desgracia lleva escote para su edad).ç
Hablé un rato con Francis el director en el salón principal. “Hay una fiesta de despedida de los estudiantes de 2 de FP SUPERIOR” “Que harás despues de esto?”, “Un 90 por ciento de los de superior a`reuban, los de grado medio aprueban menos” Debe ser por la edad-dije yo. Finalmente,cuando ya no me quedónadie a quien despedir, profesores, compañeros que s efueron hace rato (Alvaro el ultimo, en la pareada del autobus), trabajos entregados en nuestras manos (que me fastidia, que voy hacer con un portafolio de A-3 que ocupa con un muerto, tendría que haberse quemado en el viaje) y el diploma de 2ªpuesto 8que me fastifdia, podría qumarlo lentamente y grabarlo en vído y hacer una pleícula o foto).Tenía prisa, no estuve del todo agusto en todo el rato, porque me iba visitar Laura a la tienda a las 12,30, y no tenía movil por si llegaba.Tenía que darme prisa y llegar pronto. Priumera Fase del día Terminada.
Llgue a latienda acalorado y con orín encima. Mi hermana no me distrajo y no pude ir al baño, que tenía ganas 8ya no iría hasta las 2) Como siempre, abrió MIS premiso antes que yo (estaba un pocoi abierto.-Bolígrafo para subrayar en verde y azul-Eragon, edición película,con la portada cutre y teen, y con fotos d epoeliucula--Franquestein, de Sahelley 8suypuestmanet bien) edición Aula (Augh) Menuda forma de portenciar la cultura, etsos premios irían bien a los de ESO, pero no para los de bachiller y formación profesiona (es que vamos,, imaginemos que uno de 25 años o 30 gana y le da Eragon, y tiene que leer las aventuras d eun protagonista soso) Malldito Paulini.
Sólo faltó que cayese un meteorito.