Cine Nefasto26 Dic 2009 12:35 pm

Normalmente no suelo hablar durante las películas si estoy muy interesado o si no oigo los diálogos. Pero tampoco rechazo las frases tontas y de cachondeo con mi hermana, amigos o mi madre. Anda que no me divierto diciendo tontadas…. Mi madre por otro lado es la de las preguntas del futuro ¿qué está pasando? qué va a ocurrir? por qué? o comentarios poco elitistas: que feo es ese, vaya con el negro, esa se ve que es mala, etc. Cuando me gustaba el cine estos comentarios me molestaban, pero como sigo detestándolo (aunque lo voy perdonando poco a poco) ya no me molestan. Déjame entrar es la película ideal para ver con amigos o madres, su ausencia de diálogos (hay unas tres frases a lo largo de la proyección) y ritmo lento es el marco ideal para que nuestros comentarios rellenen ese espacio. “Estos parece España antiguamente” “que antiguos van todos” que niños tan malos” “el niño que poco hablador, que blanco, que raritos “que raritos son todos”, “esos eran novios, la mujer lo sospecha y se enfada por eso”, “el padre del niño tiene un novio, por eso el hijo lo mira con esa cara”, “¿y esa escena de lavarse los dientes a que viene? y la de que mira a su madre como duerme”?

Son unos personajes tan silenciosos que no te solidarizas con ellos. Yo me h sentido más unido a los monstruos secundarios que aparecían en las peliculas de fantasía de los 80, eran graciosos y hablaban, cosa que no hacían estos niños. ¿como me voy a identificar con una vampiresa irresponsable y victimista y un auto-marginado social que quiere tener “hermanos de sangre” como hacen los skinheads? Anda que no tuvo oportunidades de socializar o de pedir ayuda para su problema con el acoso escolar. Hablando del tema, eso no es acoso ni es nada, era un menda que que ni era fuerte ni peligroso que lo más peligroso que hizo fue pegarle con una ramita (aunque al final le hiciese sangre) y tenía unos amigos que le seguían la corriente.

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